Los pacifistas hicieron su propia baraja para escrachar a los amigos
Desde que comenzó la invasión a Irak los mazos de cartas han encontrado un nuevo rol propagandístico. Los hay en contra del régimen de Saddam, contra famosos opositores a la guerra y, ahora, contra el gobierno de Bush y las grandes corporaciones.
Primero fue el Comando Central del Pentágono quien dedicó un mazo de naipes a los personajes más buscados del depuesto régimen de Saddam Hussein y lo repartió entre las tropas angloamericanas. Más tarde, nació una versión de barajas que actualmente se comercializa en Internet con el único fin de “escrachar” a famosos pacifistas que “osaron” enfrentar a Washington. Ahora, un nuevo naipe ha comenzado a circular, pero esta vez son los activistas del grupo pacifista “Ruckus Society” (http://www.ruckus.org) quienes lanzaron el juego de cartas con los rostros de políticos y empresarios que, según ellos, son los más beneficiados con la guerra en Irak.
La baraja de cartas que crearon los activistas de Ruckus, un grupo con sede en Oakland, San Francisco, se denomina War Profiteers (http://www.warprofiteers.com), una frase que se traduce como “los que se aprovechan de la guerra”. El mazo tiene un aspecto idéntico al que lanzó el Pentágono en abril con las fotografías del líder iraquí Saddam Hussein y sus subordinados. Pero, en este caso, George W. Bush encabeza la lista de imágenes de políticos, ejecutivos de grandes corporaciones como Chevron Texaco o Bechtel e incluso representantes de instituciones, como el Banco Mundial.
“Todos ellos pertenecen a una élite que posee una obscena concentración de poder, controla los recursos del mundo y manipula la democracia a través de los gobiernos y las corporaciones”, señalan los activistas en su página de Internet. Cada carta de esta singular baraja contiene una descripción, muchas veces en tono irónico, con la que se pretende exponer públicamente a los individuos o instituciones que se están "aprovechando del clima de guerra perpetua", señala John Sellers, del grupo Ruckus Society, patrocinador de la iniciativa.
Como era de suponer, la baraja comienza con George W. Bush. El texto que acompaña su imagen dice: “Sus errores no son una broma. Como gobernador del estado de Texas, ejecutó a un número récord de 152 personas. Como presidente, ganó el título de 'nación más odiada' para EEUU. La elección de Bush nos condujo a una guerra sin final. Estás con él o contra él. ¿Qué vas a elegir?”.
Hay frases alusivas para todos, entre las que se destacan los párrafos dedicados al secretario de Defensa de EEUU, Donald Rumsfeld, la consejera de Seguridad Nacional Condoleezza Rice, y el embajador estadounidense en las Naciones Unidas, John Negroponte, sobre quien llueven críticas de las más duras: "Donde quiera que va, Negroponte deja un reguero de sangre. Más conocido como 'Virrey' de Honduras, patrocinó a la contra nicaragüense y a los batallones de la muerte de Honduras", dice su baraja.
Entre las compañías que cuentan con un lugar en la baraja se encuentra la corporación financiera Citigroup, una entidad que, según el juego de cartas, concede créditos a países racistas, financia la deforestación y la construcción de prisiones y con sus beneficios compra a políticos. "La administración de George W. Bush está haciendo un doble juego, dio a sus compinches en la industria de defensa la guerra de alta tecnología que pedían y, después, todos los contratos lucrativos para la reconstrucción de Irak", dice Gopal Dayaneni, uno de los activistas patrocinadores de la iniciativa.
Mientras que la baraja del Pentágono utiliza las llamadas “figuras en la sombra” para referirse a los miembros del antiguo Gobierno iraquí sin fotografía disponible, el juego de los activistas rellena los huecos con el llamado "Gobierno a la sombra de la globalización". Este Gobierno lo constituyen el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Organización Mundial de Comercio. Amén del éxito que pueda tener la iniciativa, los activistas ya planean lanzar una edición internacional de la baraja, en la que ya tienen un número puesto el israelí Ariel Sharon y el británico Tony Blair.